Los tatuajes casi siempre vienen cargados de significado. A veces es el diseño en sí, otras es el momento en el que te lo hiciste, y otras simplemente la versión de ti que existía entonces.
Una vez conocí a un chico que estaba lleno de tatuajes y empecé a hacer esa pregunta un poco pesada de qué significaba cada uno. Algunos tenían historias claras detrás. Uno de ellos, me dijo, no significaba nada, pero representaba una etapa muy complicada de su vida. Decía que le servía como recordatorio y que le mantenía con los pies en la tierra. Eso se me quedó.
Un tatuaje no es solo un dibujo. Es un recordatorio de quién eras. Y aunque todos somos bastante rápidos en avergonzarnos de fotos antiguas nuestras, esa persona sigue siendo tú. Un tatuaje casi te obliga a reconocerlo. Hay significado en el diseño, sí, pero también en el hecho de que sea permanente.
stain. viene de un sitio completamente distinto.
stain. parte de la idea de que no tiene por qué durar para siempre. Es más una decisión de “me la suda, ¿por qué no?”. Dura un par de semanas. Lo haces porque te gusta. Porque te apetece. Y ya está. Ese es el punto.
Nadie suele preguntar qué significa un stain. Y si lo hacen, la respuesta honesta es: nada. O al menos, no tiene por qué significar nada. Lo hiciste porque te gustaba.
Ahí está la gracia. Le quita presión. Deja espacio para el impulso, para probar cosas, para no darle tantas vueltas a todo.
